Samuel de Román / One Percent Magazine

CREACIONES NÓMADAS, DE MÉXICO A LA ESPAÑA VACIADA

La necesidad de reivindicar nuestra propia identidad siempre ha estado presente. Todos, de una forma u otra, queremos mantener nuestra esencia en un mundo en el que lo diferente, lo que se sale de la “norma” siempre tiene una dificultad añadida por salir adelante. En la España Vaciada saben bien lo que es luchar por no renunciar a sus orígenes. En plena provincia de Teruel y más concretamente en la localidad de Calamocha, nos reciben Rita Marindo y Lalo Barragán. 

Juntos crean joyería de autor en su taller, ubicado en la vieja buhardilla de su casa junto al río Jiloca. Todo el ambiente es una muestra de ellos mismos. Cada rincón tiene una historia que contar, al igual que sus joyas y que los propios protagonistas. Rita Marindo estudió Bellas Artes y al poco tiempo de terminar sus estudios decidió trasladarse a México. Quería conocer el país y otras partes de Latinoamérica, y fue allí donde comenzó a vender sus cuadros. Aunque inicialmente pintaba los cuadros que ella misma creaba, “quería conocer algo pequeño y artístico que pudiera hacer con mis manos para poder viajar y venderlo”, así explica sus comienzos. 

Rita Marindo. Fotografía: Samuel de Román / One Percent Magazine

La tradición artesana y joyera de México fue calando en ella poco a poco, adquiriendo conocimientos y técnicas. Cuando conoció a Lalo, decidieron compartir una etapa de su vida juntos en la que también nace Creaciones Nómadas. Este proyecto, gestado principalmente en México hace algo más de cuatro años por la gran cantidad de recursos que dispone el país. El hecho de que es necesario moverse y viajar para encontrar sus materiales, así como para venderlos a ambos lados del charco les da ese carácter nómada que tanto les identifica. 

La suma de la inspiración mejicana y aragonesa ha dado como resultado las obras orfebres y pictóricas de estos artistas. Desde el carácter místico de la tierra natal de Lalo, hasta los campos de azafrán propios del Jiloca. La naturaleza constituye una de sus principales musas. Cada pequeño elemento supone una fuente de inspiración que se plasma en colgantes, pendientes, anillos e incluso cuadros. “México para nosotros representa un país con mucha magia. Nos encanta ser de dos lados diferentes, porque enriquece lo que somos ahora”, explica Lalo. 

Samuel de Román / One Percent Magazine

Trabajan y elaboran sus piezas fundamentalmente con plata, aunque también trabajan otros metales como el cobre, el latón o el bronce. Sin embargo, la parte más especial son las piedras semipreciosas. Ámbar, ópalos, oxidiana… cada punto del territorio tiene sus propias canteras y son ellos mismos los que viajan hasta allí para conseguirlas.  A la hora de conocer sus técnicas, no existe un método que sirva para cada situación. Hay ocasiones en las que de un error puede salir algo nuevo, sobre todo en la pintura. Buscan crear algo que rompa, pero basado en las técnicas tradicionales. 

“Se trata de ser valiente y atreverse a hacer algo nuevo, de trabajar sin miedo”, matizan ambos. Su objetivo es materializar la magia de cada lugar y plasmarlo en la joyería. Tratan de combinar sus raíces y crear algo único pero que también sea único para el cliente. Muchas de estas creaciones están basadas en las ideas que tiene el propio cliente. Ahí entra en juego Creaciones Nómadas para hacer realidad las historias de la gente y crear algo único y especial. 

Si quieres conocer el trabajo de Creaciones Nómadas, puedes consultarlo en Instagram: https://www.instagram.com/creacionesnomadas/

Beatriz Sánchez.